El punto de partida
El centro crecía y la forma de agendar no daba abasto. Cada hora reservada pasaba por una llamada telefónica, lo que concentraba toda la demanda en el horario de recepción y dejaba fuera a quienes querían reservar de noche o el fin de semana. La pandemia, además, había dejado en evidencia la necesidad de atender a distancia, algo que el centro no podía ofrecer.
Lo que construimos
- Reserva en línea con pago: el paciente elige especialidad, profesional y hora disponible, y paga en el momento. La agenda se actualiza en tiempo real para evitar dobles reservas.
- Telemedicina integrada: consultas por video dentro del mismo portal, sin instalar nada, con sala de espera virtual.
- Recordatorios automáticos: confirmaciones y avisos que redujeron las inasistencias.
- Agenda unificada para el equipo: una sola vista para recepción y profesionales, en reemplazo del papel y el teléfono.
El resultado
Más de la mitad de las reservas pasaron a autoatención, liberando a la recepción para tareas de mayor valor. Y el centro sumó una línea de atención completamente nueva — la telemedicina — sin tener que cambiar de sistema.
Por confidencialidad con nuestro cliente, presentamos este proyecto por sector y tipo de solución, sin nombre de marca.